47 ciudadanos, incluyendo 2 extranjeros, han sido detenidos hasta ahora, por provocar desmanes con motivo del paro indígena.
Así lo reveló la ministra de Gobierno, Zaida Rovira, en diálogo con “Punto de Orden”.
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La funcionaria evaluó los alcances de la protesta, y dejó en claro que en la mayor parte del país todo está en calma.
Infiltrados
La premier afirmó que, dentro de la manifestación, se han detectado personas infiltradas, que cierran vías y realizan desmanes con el único fin de tratar de desestabilizar al régimen.

Sin embargo, anotó que son brotes pequeños, sin apoyo popular.
Como prueba mencionó que la marcha convocada en Latacunga, apenas aglutinó a 300 participantes, contra los 10.000 que acudieron a expresar su respaldo al presidente Daniel Noboa.
Rovira lamentó que la Conaie, promotora del paro, insista en aumentar sus demandas. Primero llamó al paro para protestar por el alza en el diésel, pero luego rechazaron la consulta popular, el referéndum y el llamado a una Asamblea Constituyente.
Es decir, su dirigencia no quiere el progreso del país, sino generar desestabilización.
Compensaciones
La ministra justificó la eliminación del subsidio, ya que representaba para el Estado un gasto anual de 1.100 millones de dólares.

Ese dinero, dijo, será destinado ahora a entregar Bono de Desarrollo Humano a otras 50.000 familias ecuatorianas, y ayudar a los campesinos con bonos semilla.
Además, se entregan compensaciones condicionados a los transportistas. Al día de hoy son 12.246, con el compromiso de no incrementar los pasajes.
Los únicos perjudicados con el fin del subsidio, apuntó la premier, son quienes se dedicaban al contrabando y la minería ilegal.
No a la especulación
Finalmente, Rovira advirtió que permitirán la especulación en los mercados.
La premier explicó que 1.805 funcionarios realizan permanentes operativos en todo el país, para impedir que suban los precios de los víveres.
Y si bien reconoce que hay ciertos brotes de abusos, son detectados de inmediato.

