Los lunares son comunes y, en la mayoría de los casos, inofensivos. Pero algunos cambios pueden ser una señal temprana de melanoma, el tipo más agresivo de cáncer de piel. Detectarlo a tiempo puede marcar la diferencia.
Los especialistas recomiendan prestar atención a estas cinco señales clave:
1. Asimetría
Si divides el lunar en dos, ambas partes deberían verse similares.
Si una mitad es diferente a la otra, es una señal de alerta.
2. Bordes irregulares
Un lunar sano suele tener bordes definidos.
Si los bordes son difusos, dentados o desiguales, conviene revisarlo.
3. Cambios de color
La presencia de varios tonos en un mismo lunar, como marrón, negro, rojizo o incluso blanco, puede indicar un problema.
4. Tamaño
Los lunares que crecen o superan los 6 milímetros (aproximadamente el tamaño de una goma de lápiz) deben ser evaluados.

5. Evolución
Cualquier cambio en el tiempo es clave.
Si un lunar cambia de forma, tamaño, color o empieza a picar o sangrar, es importante consultar.
La regla que no falla
Muchos médicos resumen estas señales en la regla ABCDE, una guía práctica para la autoevaluación mensual.
La importancia de actuar a tiempo
El melanoma es tratable si se detecta temprano. Por eso, además de observar la piel, es fundamental:
- Realizar chequeos dermatológicos periódicos
- Usar protector solar todos los días
- Evitar la exposición excesiva al sol
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