El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, varios de sus familiares y personas cercanas al círculo de poder de la isla. Las medidas fueron emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro y forman parte de la estrategia de presión impulsada por la administración de Donald Trump contra el Gobierno cubano.
Entre los sancionados figuran Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz-Canel; Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario; Alejandro Castro Espín, hijo del exgobernante Raúl Castro; y otros integrantes de la familia Castro. Además, Estados Unidos incluyó en la lista de sanciones a varias entidades cubanas, entre ellas el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Las sanciones implican el bloqueo de bienes y activos bajo jurisdicción estadounidense, además de restricciones para realizar transacciones financieras o comerciales con las personas y organismos señalados. Washington sostiene que estas acciones buscan aumentar la presión sobre el Gobierno cubano en medio de las tensiones políticas y económicas que atraviesa la isla.

La medida se suma a otras sanciones aplicadas recientemente por Estados Unidos contra funcionarios y entidades cubanas. Mientras tanto, las autoridades de La Habana han rechazado estas decisiones y las consideran parte de una política de presión e injerencia contra el país caribeño.
