Familias campesinas de Santa Elena y Pichincha recurren a prácticas aprendidas tras anteriores eventos de El Niño para proteger sus cultivos y garantizar agua y alimentos.
En Colonche levantaron barreras naturales y limpiaron sumideros, mientras que en La Esperanza cuentan con un reservorio de 6.000 metros cúbicos.
Los agricultores costeños en Colonche quienes vivieron el fenómeno de El Niño de 1997 y 1998 recuerdan sus estragos en su economía.
Según datos del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno El Niño, el episodio dejó pérdidas por 2.882 millones de dólares y provocó un retroceso del 2,8 % en la economía nacional.
Las advertencias sobre un nuevo evento fuerte llevan a las familias a a adoptar medidas para garantizar alimentos y proteger sus cultivos.
En sus terrenos sembraron árboles que funcionan como barreras naturales frente a posibles inundaciones. También participaron en mingas para limpiar los sumideros de la comunidad.
A estas acciones se sumaron nuevas prácticas agroecológicas en sus cultivos de maíz, yuca, zapallo y camote, con las que buscan proteger el ecosistema y conservar la calidad de las cosechas.
Mientras las lluvias provocaban inundaciones y derrumbes en la Costa, la comunidad en la Sierra enfrentaba una sequía que acabó con los cultivos.
En la parroquia La Esperanza, en Tabacundo, al nororiente de Quito, por ejemplo, la falta de agua llevó a los habitantes a organizarse y crear una Junta de Agua. Desde hace 10 años, el manejo y la distribución del recurso están en manos de los campesinos.
Actualmente, los 27 socios reciben abastecimiento tres días a la semana.
La comunidad cuenta además con un reservorio construido con mano de obra local y apoyo de una ONG. Su capacidad es de 6.000 metros cúbicos.
Arturo considera que esta infraestructura les permitirá afrontar con mayor tranquilidad una eventual falta de lluvias. Los habitantes también prevén almacenar alimentos destinados tanto al consumo de las familias como a la venta.
Las experiencias de Colonche y La Esperanza muestran dos riesgos diferentes asociados a El Niño: mientras unas comunidades se preparan para posibles lluvias e inundaciones, otras buscan asegurar reservas de agua frente a períodos de sequía.
Cronología del fenómeno de El Niño en Ecuador
1965 | 1966
Fue uno de los primeros eventos de El Niño registrados en Ecuador. Según la información proporcionada, Manabí fue la provincia más afectada, con lluvias intensas y deslizamientos de tierra.
1982 | 1983
Fue uno de los eventos más devastadores para el país. Se registraron inundaciones, sequías y afectaciones a la agricultura en Guayas, Pichincha y Azuay.
1997 | 1998
El evento estuvo marcado por lluvias torrenciales, inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en infraestructura. Entre las provincias afectadas estuvieron Manabí, Guayas y Esmeraldas.
2009 | 2010
Las precipitaciones tuvieron menor intensidad que en los episodios anteriores, pero ocasionaron inundaciones y daños en varias zonas, entre ellas Guayaquil.
2015 | 2016
Se registraron fuertes lluvias e inundaciones en áreas urbanas y rurales de Quito, Esmeraldas, Manta y Guayaquil. En Cuenca, en cambio, hubo sequías.
2019 | 2020
Aunque el evento fue menos intenso que otros anteriores, generó preocupación por la variabilidad climática y sus efectos sobre la agricultura y los recursos hídricos.
2026? Veremos.
Por Radio Centro/Fuente El Telégrafo
