En un giro audaz hacia la innovación, Albania está considerando un uso pionero de la inteligencia artificial para reconfigurar su gobierno y reducir la corrupción. El primer ministro, Edi Rama, anunció la posibilidad de que desarrolladores locales diseñen un modelo de IA capaz de seleccionar ministros, o incluso operar ministerios completos sin intervención humana. La meta: eliminar el nepotismo y los conflictos de interés que afectan al sistema político.
Rama fue contundente en su declaración: “Un día podríamos tener un ministerio dirigido enteramente por IA; así evitaríamos favoritismos y corrupción.” Este modelo, según él, podría llegar a ser electo formalmente, marcando un paso radical hacia un gobierno impulsado por algoritmos.
La inteligencia artificial ya está presente en prácticas clave del Estado: monitorea procesos de contratación pública, analiza transacciones fiscales y aduaneras en tiempo real, y supervisa territorios con drones y satélites para detectar construcciones irregulares o plantaciones ilegales. También se estudia aplicarla en control de tránsito y seguridad vial mediante sistemas automáticos de multas.(POLITICO)

Más allá del control interno, la IA está siendo utilizada para acelerar el proceso de adhesión de Albania a la Unión Europea. Ayuda en la traducción y comparación de normativas nacionales con el corpus legal europeo, con el apoyo de Mira Murati (ex-CTO de OpenAI), con el objetivo de completar esta alineación para 2027.
Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. Jorida Tabaku, miembro del parlamento por la oposición, advirtió que la tecnología no es una solución mágica. Señaló que su eficacia depende de un contexto de reformas profundas; de lo contrario, “una IA corrupta seguiría siendo corrupción digital.”(POLITICO)


