Andrés Arauz, excandidato del correísmo a la Presidencia, y luego Vicepresidencia de la República, no se quedó a afrontar el denominado “Caso Ligados”.
El proceso, surgido tras el decomiso y peritaje de los teléfonos celulares de Augusto Verduga, exvocal del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), reveló un plan de la RC5 para tomarse la justicia y otros organismos del Estado.
- LEER TAMBIÉN: Fiscalía quiere vincular al correísta Andrés Arauz en el “Caso Ligados”
- LEER TAMBIÉN: Asamblea declara «improcedente» pedido de Corte Nacional sobre exlegisladora Esther Cuesta
Más implicados
Dentro de esta causa están implicados los 4 miembros de la llamada “Liga Azul”, como se conocía a los consejeros correístas del CPCCS. De ellos, 3 fueron destituidos por la Corte Constitucional.

Sin embargo, las investigaciones de la Fiscalía establecieron que Arauz, junto con la exlegisladora Esther Cuesta, y el exsuperintendente de Bancos, Raúl González, formaron parte de la trama.
Pero mucho antes que la Corte Nacional de Justicia determine responsabilidades y medidas contra los 3, Arauz ya se puso a buen recaudo.
El propio dirigente correísta, a través de su defensa, informó que es “refugiado” en México. Una figura similar a la que intentó utilizar el exvicepresidente Jorge Glas, antes de ser detenido.
Que venga, dice Fiscalía
Este anuncio no convenció a la Fiscalía.
El titular, Wilson Toainga, señaló que Arauz tuvo en el 2023 nada menos que 23 arribos a Ecuador, y una cantidad igual en el 2024, a los cuales hay que sumar tres arribos más en el presente año.
Es decir, un promedio de 2 veces al mes. Por tanto, bien podría venir, destacó Toainga.
Los abogados de Arauz alegan que obligarlo a presentarse en Ecuador, afectaría sus acciones como secretario ejecutivo de la Revolución Ciudadana, aunque sin precisar por qué.
Además, tiene un hijo menor de edad nacido en México.

No es el primer dirigente correísta que escapa del “Caso Ligados”. Augusto Verduga también tiene estado de “refugiado”, y no cumple con las presentaciones periódicas.
De su lado, Esther Cuesta aparece sorpresivamente domiciliada en Italia.

