Apple vuelve a apuntar al futuro. Tras la experiencia con dispositivos como el Apple Vision Pro, la compañía ya trabaja en un nuevo producto que promete ser mucho más cotidiano: unas gafas inteligentes impulsadas por inteligencia artificial.
Según filtraciones recientes, el lanzamiento podría darse entre finales de 2026 y principios de 2027, marcando el inicio de una nueva etapa en los dispositivos “wearables” de la marca. (Cinco Días)
Un diseño pensado para el día a día
Apple no quiere repetir los errores de dispositivos voluminosos. Por eso, sus gafas inteligentes apostarían por un diseño ligero, elegante y usable en la vida diaria.
Se habla de hasta cuatro estilos distintos de montura, desde formas rectangulares tipo gafas clásicas hasta diseños más redondeados u ovalados, todos con acabados premium en materiales como acetato. (Cinco Días)
La idea es clara: que parezcan gafas normales, pero con tecnología integrada.
IA como núcleo de la experiencia
A diferencia de otros dispositivos con pantallas, Apple podría optar por un enfoque diferente: sin display en la primera versión.
En su lugar, las gafas dependerían fuertemente de la inteligencia artificial y asistentes de voz como Siri para interactuar con el usuario. (The Times of India)
Esto permitiría funciones como:
- Tomar fotos y videos con cámaras integradas
- Escuchar música o atender llamadas
- Recibir indicaciones o notificaciones sin mirar el teléfono
- Interactuar con el entorno mediante IA
Todo esto conectado al iPhone como centro del ecosistema. (Cinco Días)
Cámaras, sensores y una nueva identidad
Uno de los elementos más distintivos serían sus cámaras, colocadas de forma vertical con un diseño ovalado y luces alrededor, creando una identidad visual propia frente a competidores como Meta. (Cinco Días)
Además, incluirían sensores y micrófonos para captar el entorno, lo que refuerza su enfoque en IA contextual.
El verdadero objetivo: reemplazar (parte de) tu smartphone
Apple no busca solo otro accesorio. El objetivo a largo plazo es claro: reducir la dependencia del teléfono y ofrecer una experiencia más natural e integrada con el entorno.
Estas gafas serían un primer paso hacia ese futuro, más discreto y basado en interacción por voz y contexto.

