La posible convocatoria a una Asamblea Constituyente, de triunfar el “Sí” en la Consulta Popular y Referéndum del 16 de noviembre, genera debates en todo el país.
Para la constitucionalista y catedrática Verónica Hernández, la opción sería muy positiva, pero siempre y cuando se proceda con cuidado.
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La jurista consideró, como base, deben mantenerse las garantías constitucionales.
“No” a plenos poderes
Consultada por “Punto de Orden”, Hernández estimó que sería inconveniente darle plenos poderes, a esa eventual Asamblea Constituyente.
Asimismo, sería adecuado limitarla a los temas de mayor urgencia, como organización jurídica, poder territorial y régimen de desarrollo.
También debe mantenerse el respeto a los tratados internacionales, especialmente en materia de derechos humanos.

A su criterio, la Corte Constitucional (CC) no debe ser vista como “enemiga del país”. Sin embargo, reconoció que algunos de sus fallos han tenido connotaciones políticas, pese a no ser ese su rol.
Hernández sostuvo que la CC, pese a todo, se ha vuelto el foro de mucha gente “de a pie”, dando cabida a demandas sociales. Como ejemplo citó la demanda contra la empresa Furukawa, que fue condenada a pagar enormes indemnizaciones por practicar esclavitud con sus trabajadores.
Casos polémicos
La catedrática advirtió que ciertos “casos polémicos”, dada la sociedad actual, serán inevitables, como los del aborto y el matrimonio igualitario. Y en ese aspecto, le corresponderá a la Legislatura tomar la decisión adecuada.
Un punto fundamental será el manejo del sector indígena, actualmente considerado “pueblos y nacionalidades”. Hernández consideró que dichos términos son conceptos políticos, ya que en Ecuador no existen varias naciones, sino varias formas de organización social.
Finalmente, subrayó que el éxito de una Asamblea Constituyente, dependerá en gran medida de la calidad de sus integrantes, dispuestos a adaptar al país a los cambios que vive la sociedad.

