El atentado terrorista perpetrado la noche del martes en el norte de Guayaquil, y que dejó al menos un fallecido y decenas de heridos, fue una respuesta de un Grupo de Delincuencia Organizada (GDO).
Así lo afirmó el gobernador del Guayas, Humberto Plaza, en diálogo con “Punto de Orden”.
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Según Plaza, el ataque sería en represalia al combate que realiza el Gobierno a la minería ilegal, en la provincia de Imbabura.
Pudo ser peor
El funcionario explicó que, al evaluar las condiciones del atentado, surge la conclusión de que los responsables pretendían causar el mayor daño posible, y cobrar muchas más vidas.

Felizmente, la Policía logró desactivar la segunda carga explosiva. De haber detonado simultáneamente con la primera, los resultados hubieran sido devastadores.
Asimismo, confirmó que hubo un ataque similar en la vía Churute-Naranjal, a la altura del puente, con el evidente objetivo de “colapsar a la provincia del Guayas”. Personal del Ministerio de Infraestructura y Transporte ya está en el lugar, para reparar los daños y normalizar la circulación.
“Maridaje” del correísmo, GDOs y Conaie
A criterio del gobernador, si bien no culpa de los atentados al correísmo, es evidente que mantiene un “maridaje” con los GDOs que operan en el país y con la Conaie. Algo que demostró con la elaboración de una Constitución y un Código Penal, que se dedica a proteger a los delincuentes.
Al expresidente Rafael Correa lo calificó como “un prófugo delincuente, que vive en Europa con lujos de princesa”.
Tampoco ahorró cuestionamientos para el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, a quien llamó “liliputense”, y de quien dijo que no aceptará prédicas “ni morales ni políticas”.
Plaza prometió que los responsables de los atentados serán ubicados y detenidos, anotó que “esta pelea la vamos a ganar”, y dejó en claro que los ecuatorianos no podemos vivir con miedo.

