Un avión modelo An-24, con 43 personas a bordo, se estrelló este martes en la región de Amur, en el extremo oriente de Rusia, cerca de la ciudad de Tynda. La aeronave pertenecía a la compañía Angará y había despegado desde Blagovéschensk con destino a esa localidad.
El avión desapareció de los radares a pocos kilómetros del aeropuerto de llegada. Horas después, el Ministerio de Situaciones de Emergencia ruso confirmó que los restos fueron localizados en una ladera montañosa, a unos 15 kilómetros de Tynda.
Según información preliminar, no hay sobrevivientes. Entre las víctimas se encuentran cinco menores de edad y los seis tripulantes de la aeronave.
Este trágico accidente ocurre apenas un mes después de un siniestro similar ocurrido en India, lo que vuelve a poner en foco la seguridad aérea en rutas regionales complejas.

Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y recuperación en la zona del impacto, ubicada cerca de la frontera con China.
