El gobierno de Rodrigo Paz Pereira intensificó este fin de semana los intentos de diálogo con organizaciones campesinas y sociales que mantienen protestas y bloqueos en varias regiones de Bolivia desde hace casi tres semanas.
Las movilizaciones han generado problemas de abastecimiento, pérdidas económicas y un aumento de la tensión política en ciudades como Cochabamba, Santa Cruz, Potosí y Chuquisaca.
El Ejecutivo convocó para este domingo a dirigentes de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari y anunció además la instalación del Consejo Económico y Social prevista para el próximo 27 de mayo.
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, aseguró que el Gobierno mantiene abiertos los canales de negociación y reconoció que varias demandas sociales son legítimas.
Según explicó el funcionario, las autoridades sostuvieron reuniones durante las últimas semanas y enviaron nuevas invitaciones formales para retomar las conversaciones.
Justiniano advirtió que los bloqueos afectan gravemente a la producción agrícola y al transporte de alimentos y medicinas, en medio de una crisis que mantiene parcialmente paralizado al país.
Mientras continúan las negociaciones, los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad aumentan la tensión en distintos puntos de Bolivia.

Este sábado, policías y militares ejecutaron operativos para despejar rutas estratégicas hacia La Paz y El Alto, ciudades que enfrentan problemas de abastecimiento.
Durante las intervenciones se registraron choques entre uniformados y grupos movilizados, que respondieron con piedras y explosivos artesanales.
Las autoridades también reportaron daños a vehículos, saqueos y la retención temporal de un policía vestido de civil, quien posteriormente fue rescatado por unidades de inteligencia.
La crisis además genera divisiones dentro de la Asamblea Legislativa y entre distintos sectores políticos y cívicos.
Mientras algunos legisladores consideran prioritario fortalecer las mesas de diálogo para evitar una escalada del conflicto, otros exigen acciones más firmes para desbloquear las carreteras y contener los hechos violentos.
Organizaciones cercanas a Evo Morales continúan participando en las movilizaciones, que también incluyen reclamos económicos y demandas políticas contra el Gobierno.
