Rebeldes sirios tomaron Damasco, la capital del país, y pusieron fin a la sangrienta dictadura de Bashar Al Assad, quien estuvo en el poder más de 24 años.
Al Assad había sucedido a su padre, Háfez Al Assad, tras la muerte de este, en el 2000. Entre ambos sumaron 53 años.
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Rebelión islamista

Una rebelión, comandada por elementos islamistas del Organismo de Liberación del Levante (HTS en árabe), derrotó a las tropas leales al régimen, y puso fin a más de medio siglo de abusos.
Muchas guarniciones militares optaron por deponer las armas, y ordenaron a sus hombres que regresen a sus casas. A cambio, las fuerzas de Abu Mohamed Al Jolani, cabecilla del HTS, garantizaron la libre circulación, y la certeza de que no habrá represalias.

Expresidente escapó del país

El ahora exmandatario huyó del país, mientras los rebeldes entraban victoriosos a Damasco, donde miles de personas celebraban en las calles la caída del odiado gobierno.
Una vez depuesto el régimen de Al Assad, hay expectativa de las reformas políticas, sociales y económicas que apliquen las nuevas autoridades, en un país donde hay una alta tasa de desempleo, y escasean los alimentos básicos.
