Militares del Ejército Ecuatoriano ejecutaron una operación en el sector de Barranca Bermeja, en el cantón Cascales, provincia de Sucumbíos.
Los uniformados actuaron tras recibir información de inteligencia que alertó sobre actividades ilícitas en la zona. Durante la intervención, los efectivos confirmaron la presencia de un campamento minero y verificaron que el sitio operaba con maquinaria y suministros utilizados para la extracción ilegal de oro.
Las tropas ingresaron al lugar y encontraron equipos que respaldaban la actividad ilícita. Entre ellos identificaron una retroexcavadora, una draga artesanal, una bomba de succión y una clasificadora tipo Z. También hallaron 275 galones de diésel, 10 galones de gasolina y 200 metros de manguera. Con estos recursos, los responsables mantenían en funcionamiento el campamento minero que operaba de forma clandestina en esta zona de la Amazonía ecuatoriana.
Actividad ilícita y estimaciones de producción
Los militares estimaron que quienes manejaban el campamento generaban alrededor de 50 gramos de oro al día. Esta cifra representa una producción aproximada de 1 800 gramos al mes. Con ese volumen, los involucrados obtenían ingresos que rondaban los 99 000 dólares mensuales. Los valores reflejan la magnitud de la operación, que sostenía una estructura dedicada a la extracción ilegal en un territorio donde operan grupos armados delincuenciales.
Los elementos del Batallón de Selva N.° 56 Tungurahua intervinieron directamente en el desmantelamiento del campamento. Tras asegurar el área, procedieron a destruir la maquinaria y los equipos encontrados.
La destrucción del campamento constituye un golpe para quienes controlaban la extracción ilegal de oro en Barranca Bermeja. La operación también buscó limitar el impacto ambiental que generan estas actividades clandestinas. Los militares señalaron que continuarán desplegando acciones en esta zona de Sucumbíos, donde persisten estructuras dedicadas a la minería ilegal y a la financiación de actividades criminales.



