La muerte de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, provocó un fuerte impacto en el transporte aéreo del occidente de México. Tras el operativo federal realizado en Tapalpa, las autoridades activaron medidas de seguridad que derivaron en cancelaciones, demoras y reprogramaciones de vuelos.
En primer lugar, las afectaciones se concentraron en los aeropuertos de Puerto Vallarta, Manzanillo y Tepic. En estas terminales, varias aerolíneas suspendieron operaciones ante el riesgo en carreteras y accesos. Como resultado, decenas de pasajeros quedaron varados y debieron reorganizar sus viajes.
Además, el aviso aeronáutico NOTAM B0304/26 confirmó restricciones temporales en el espacio aéreo del occidente del país. Estas limitaciones se aplicaron por actividades militares vinculadas al operativo de seguridad. Por ello, algunos vuelos fueron desviados y otros cancelados de forma preventiva.
Por su parte, el Grupo Aeroportuario del Pacífico informó que el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta suspendió todas sus operaciones internacionales y gran parte de los vuelos nacionales. Sin embargo, aclaró que la terminal permaneció segura y bajo resguardo de fuerzas del orden. Asimismo, precisó que las suspensiones respondieron a decisiones operativas de las aerolíneas.

En contraste, el Aeropuerto Internacional de Guadalajara mantuvo sus operaciones sin incidentes internos. Según el operador, los videos difundidos en redes sociales no reflejan hechos reales dentro de la terminal. Más bien, corresponden a episodios de pánico entre viajeros ante la incertidumbre.
Finalmente, las autoridades aeronáuticas indicaron que las restricciones se mantienen bajo evaluación constante. El restablecimiento total de los vuelos dependerá de la evolución de los operativos y de la recuperación del orden en las zonas afectadas.
