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Celec enfrenta nuevo inconveniente por Coca Codo Sinclair

Radio Centro 101.3 FM
5 Min. de Lectura

La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) debe presentar un plan de acción para el manejo de la acumulación de sedimentos aguas arriba de la captación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, ubicada en el cantón El Chaco, en la provincia de Napo.

Así lo señala el informe Maate-DNCA-2022-2052-O del Ministerio de AmbienteAgua Transición Ecológica (Maate), con fecha del 19 de agosto del 2022.

Este es un nuevo inconveniente que tiene que solventar esta hidroeléctrica. Esto se suma a otros problemas como las fisuras encontradas en los distribuidores, al riesgo de una inundación de la casa de máquinas por acumulación de sedimentos aguas abajo, y la amenaza latente de que la erosión regresiva del río Coca destruya las obras de captación de agua.

Según el informe del Maate, tras un recorrido por las orillas de los ríos Quijos Salado, que se unen para formar el gran río Coca, en donde se ubica la captación de agua de la hidroeléctrica, se observó una gran acumulación de sedimentos que serían ocasionados por el diseño de la central.

Para Carolina Bernal, geóloga y docente de la Escuela Politécnica Nacional, el problema es que los estudios para la construcción del Coca Codo Sinclair no se hicieron adecuadamente. “Nunca se tomaron en cuenta los sedimentos gruesos y su importancia para la morfología del río”, señala.

Para la especialista, la única solución actual es el dragado constante. La idea es que se retire los sedimentos de los ríos Quijos Salado y se los coloque aguas abajo, después de la captación. “Esto también aliviaría la erosión regresiva del río Coca, que se registra desde febrero del 2020 tras el colapso de la cascada San Rafael”.

Gustavo Vega, dueño de una de las fincas que se encuentran en el margen izquierdo del río Quijos, señala que, por la acumulación de sedimentos, se han destruido los cultivos, caminos vecinales, pastizales para ganadería… Los finqueros piden que Celec se encargue de la remediación ambiental social lo antes posible. En el documento del Maate se da un plazo de 15 días para que la empresa presente el plan de acción recomendado.

Acumulación de sedimentos

Todos los ríos transportan constantemente sedimentos de forma natural. El Quijos y el Salado, que forman el gran río Coca, también lo hacen. Pero cuando llegan a la captación de agua de la central Coca Codo Sinclair, se topan con una “especie de pared” que no permite el paso de los sedimentos gruesos, solo de arena, palos y ramas. De esta forma, el material grueso como rocas, piedras y más se ha ido acumulando en los dos primeros ríos. Se pueden observar varias islas en la mitad de ambos.

Erosión regresiva del Coca

El 20 de febrero del 2020 colapsó la cascada San Rafael, en el límite provincial de Napo Sucumbíos, ubicada unos 20 kilómetros aguas abajo de la captación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair. Desde entonces se registra un proceso de erosión regresiva del río Coca y sus afluentes, que ha recorrido cerca de 13 kilómetros en dirección de la captación. Actualmente, el epicentro del fenómeno natural se encuentra detenido en el sector de Piedra Fina, cantón El Chaco, en Napo.

Amenaza de inundación

La erosión regresiva del río Coca se ha llevado una gran cantidad de sedimentos y escombros que podría provocar una inundación en la casa de máquinas, que aloja las ocho unidades de generación eléctrica. Esta edificación se ubicada a unos 26 kilómetros de las obras de captación de agua de la central. Hace un año, Celec inició un proceso de desalojo de los sedimentos planificó la construcción de obras en el afluente para desviar el cauce proteger la infraestructura.

Miles de fisuras

En los ocho distribuidores de agua del Coca Codo Sinclair se han encontrado un total de 17 661 fisuras. Muchas no pueden ser reparadas, según un último informe presentado por la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional. Las primeras fallas en estos equipos se encontraron en 2014, antes de que la central hidroeléctrica entrara en operación en noviembre del 2016. Según el reporte, el problema radica en el material con el que fueron construidos los distribuidores.

Fuente: El Comercio

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