El Gobierno de Chile anunció un plan para fiscalizar a las empresas que contraten migrantes en situación irregular, como parte de su nueva estrategia de control migratorio.
El director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, informó que se desplegarán funcionarios en compañías donde se detecten estas prácticas con mayor frecuencia.
El funcionario aclaró que la medida no busca sancionar de forma inmediata, sino generar un efecto disuasorio en el sector empresarial.
Sauerbaum explicó que actualmente ingresar de forma irregular al país se considera una falta y no un delito. Además, señaló que muchas empresas cumplen con la normativa laboral, pero no verifican la situación migratoria de sus trabajadores.
Según indicó, los controles apuntarán a cerrar ese vacío en la supervisión.
El Gobierno del presidente José Antonio Kast decidió frenar un proceso de regularización impulsado por la administración anterior de Gabriel Boric.

La iniciativa buscaba beneficiar a unas 182.000 personas que ingresaron al país de forma irregular, pero generó rechazo en parte de la ciudadanía.
Durante la campaña, Kast propuso medidas más estrictas, como la expulsión de migrantes en situación irregular y sanciones para quienes faciliten su ingreso.
El Gobierno también evalúa convertir en delito la entrada ilegal al país y reforzar los controles en la frontera norte.
Como parte de estas acciones, las autoridades han impulsado la construcción de barreras en zonas limítrofes, especialmente en áreas cercanas a la frontera con Perú.
