Científicos chinos desarrollaron una variedad de carpa prácticamente sin espinas, un avance que busca facilitar el consumo de pescado de agua dulce. Además, el proyecto apunta a mejorar la eficiencia de la acuicultura.
El desarrollo dio origen a una nueva cepa conocida como Zhongke No. 6. Los investigadores la diseñaron para que sea más fácil de comer y más eficiente de producir, lo que representa un cambio significativo para el sector.
La investigación estuvo liderada por Gui Jianfang, de la Academia China de Ciencias. El equipo se enfocó en la carpa gibel, una especie que suele presentar numerosos huesos intermusculares en forma de Y, lo que dificulta su consumo.
Para comprender el origen de estas espinas, los especialistas analizaron el complejo genoma del pez. Como resultado, identificaron un gen clave llamado runx2b, responsable de la formación de estas estructuras óseas.
Una vez identificado el gen, los científicos aplicaron la técnica de edición genética CRISPR/Cas9 durante las primeras etapas del desarrollo embrionario. Al bloquear la activación de runx2b, los peces dejaron de desarrollar las espinas intermusculares.

Según los investigadores, esta intervención no afectó el crecimiento del animal ni la formación de su esqueleto principal. Por el contrario, los peces mantuvieron un desarrollo normal.
Además de eliminar las espinas, la nueva variedad fue optimizada para crecer más rápido y resistir mejor las enfermedades. Asimismo, requiere menos alimento para producir la misma cantidad de proteína.
El proyecto forma parte de un programa estratégico de la Academia China de Ciencias. Su objetivo es diseñar organismos con rasgos específicos que mejoren la experiencia de consumo y, al mismo tiempo, fortalezcan la sostenibilidad de la producción acuícola.
