133 personas eran retenidas en estas supuestas clínicas (Foto: AMC Quito)
En las dos últimas semanas, la Agencia Metropolitana de Control de Quito (AMC), con el apoyo de la Policía y la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (ACESS), clausuró 5 centros de rehabilitación, que funcionaban de manera clandestina.
Dichos locales estaban ubicados en diversos puntos de la capital.
Internados a la fuerza
En total se encontraron 133 personas internadas en situación de vulnerabilidad, la mayoría retenidas en contra de su voluntad. Todas ellas serán reubicadas en clínicas autorizadas y debidamente registradas.

En el norte de Quito, en Guayllabamba, se clausuró un centro de rehabilitación clandestino, donde murió uno de los internos a causa de una herida con arma blanca.
En el sector de la Jipijapa había otra falsa clínica, donde 12 hombres y 8 mujeres compartían habitaciones contiguas, sin privacidad.
En San Antonio de Pichincha se intervino un centro, donde se evidenciaron señales de maltrato físico, y se registraron denuncias sobre presuntas agresiones sexuales contra algunos internos. Ahí había 70 personas recluidas.
En Santa Rosa de Chillogallo, sur, de la ciudad, se identificó a un menor de edad, quien ya fue entregado a sus padres. Otros 19 internos presentaban signos de maltrato físico, como parte del supuesto tratamiento.
Finalmente, en el valle de Los Chillos, sector de Alangasí, se clausuró un establecimiento, donde los presuntos pacientes no recibía atención médica ni psicológica adecuada, y cuya cocina presentaba condiciones insalubres.
En este centro se encontraron 16 personas, entre ellas un menor de edad.

