La Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional analiza el informe para segundo debate de la Ley de Transporte Terrestre y Seguridad Vial. El texto incorpora por primera vez reglas específicas para scooters y motos eléctricas, un tipo de movilidad que creció con rapidez en los últimos años sin un marco legal que defina responsabilidades o controles.
Hoy, estos vehículos ingresan al país como juguetes y la Ley de Tránsito no los reconoce. Por eso circulan sin restricciones en varios cantones, pese a que su uso aumentó en las calles, ciclovías y zonas urbanas de mayor tráfico.
Uno de los temas que concentra la discusión es la obligación de obtener una licencia de conducir.
El asambleísta Sergio Peña explicó que la propuesta busca establecer normas claras:
“Queremos que estos vehículos dejen de ser vistos como juguetes. Deben usar casco, contar con licencia y cumplir reglas para evitar accidentes”.
La Comisión también revisa parámetros técnicos que garanticen seguridad vial. Según los legisladores que apoyan la reforma, la falta de regulación permitió que miles de scooters y motos eléctricas circulen sin control, lo que genera riesgos para peatones y conductores.
En ciudades grandes, como Quito, el uso de scooters eléctricos se volvió cada vez más común. Aun así, los municipios no han logrado aprobar ordenanzas locales que ordenen su circulación, a pesar del evidente crecimiento del parque eléctrico.
El Servicio Nacional de Aduanas reportó la entrada de decenas de miles de scooters y motos eléctricas durante el último año. Este aumento presiona al Estado para establecer reglas mínimas, como matrícula, identificación del conductor y seguros obligatorios, con el fin de facilitar el control y la atención de incidentes viales.

