El maní, aunque muchas veces se lo considera un simple snack, es una legumbre con un perfil nutricional que puede influir positivamente en los niveles de colesterol cuando se consume con moderación.
Diversos estudios han observado que incluir frutos secos y legumbres como el maní dentro de una dieta equilibrada puede ayudar a mejorar el perfil lipídico, especialmente en personas con riesgo cardiovascular.

¿Cómo actúa sobre el colesterol?
El maní contiene grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, consideradas grasas saludables. Estas pueden contribuir a
• Reducir el colesterol LDL conocido como colesterol malo
• Mantener o incluso aumentar el colesterol HDL llamado colesterol bueno
• Disminuir la inflamación sistémica
Además, aporta fibra dietética, que ayuda a reducir la absorción de colesterol en el intestino.

Otros nutrientes clave
Una pequeña porción de aproximadamente 30 gramos aporta
• Proteínas vegetales
• Magnesio
• Vitamina E
• Antioxidantes naturales
• Fitosteroles que compiten con la absorción de colesterol
Estos compuestos favorecen la salud cardiovascular al mejorar la función de los vasos sanguíneos y reducir el estrés oxidativo.
La porción importa
Aunque es saludable, el maní es calórico. Consumido en exceso puede contribuir al aumento de peso, lo que a su vez impacta negativamente en el colesterol.
La recomendación general es una porción pequeña al día, preferiblemente
• Natural o tostado sin sal
• Sin azúcares añadidos
• Sin frituras
Las versiones procesadas con alto contenido de sodio o grasas añadidas pueden anular sus beneficios.
El maní por sí solo no sustituye medicación ni tratamiento médico en casos de colesterol elevado. Su efecto es más potente cuando se integra dentro de un patrón alimentario equilibrado, como una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y otras fuentes de grasas saludables.
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