Dormir bien durante el embarazo no siempre es sencillo. A medida que avanza la gestación, aparecen dolores lumbares, acidez, calambres, dificultad para respirar y despertares frecuentes, lo que altera el descanso habitual.
La ciencia y los especialistas en salud materna coinciden en que la postura al dormir influye directamente en el bienestar de la madre y del bebé, especialmente a partir del segundo y tercer trimestre.
Las posturas más recomendadas
Dormir de lado (preferentemente sobre el lado izquierdo)
Es la posición más recomendada por la evidencia científica.
Beneficios:
- Mejora el flujo sanguíneo hacia la placenta
- Favorece el trabajo de los riñones, reduciendo hinchazón
- Disminuye la presión sobre la vena cava
- Aporta más oxígeno y nutrientes al bebé
Imagen: IA
De lado con apoyo extra
Dormir de lado con:
- Una almohada en la espalda (para no girar boca arriba)
- Otra bajo el abdomen
Ayuda a reducir la tensión lumbar y da mayor sensación de estabilidad durante la noche.

Dormir boca arriba (solo en etapas tempranas)
En el primer trimestre puede no representar un problema, pero más adelante no es recom
endable, ya que el peso del útero puede:
- Dificultar la circulación
- Provocar mareos, náuseas o falta de aire
- Afectar el flujo sanguíneo al bebé
Dormir boca abajo
Es cómoda solo en las primeras semanas. A medida que crece el abdomen, deja de ser viable y segura.
Rutinas nocturnas que mejoran el descanso
Además de la postura, los expertos recomiendan:
- Mantener horarios regulares de sueño
- Evitar pantallas al menos 1 hora antes de dormir
- Cenar ligero y evitar alimentos muy grasos o picantes
- Usar almohadas de apoyo o cojines de embarazo
- Practicar respiración profunda o estiramientos suaves antes de acostarse
Dormir bien durante la gestación no es un lujo: es una necesidad para la salud física y emocional de la madre, y un factor clave para el desarrollo del bebé.

