El Gobierno de Cuba rechazó este miércoles las recientes acusaciones impulsadas por Estados Unidos contra el líder histórico Raúl Castro y calificó las acciones como “arbitrarias e infundadas”.
A través de un comunicado oficial, la cancillería cubana aseguró que las medidas judiciales promovidas desde Washington forman parte de una estrategia política destinada a afectar la imagen internacional de la isla y desacreditar a sus figuras históricas.
Las autoridades de La Habana sostuvieron que las acusaciones carecen de sustento legal y representan una violación a la soberanía nacional de Cuba al intentar intervenir en asuntos internos del país.
Además, el Ejecutivo cubano afirmó que este tipo de acciones responden a intereses políticos y a sectores que históricamente han impulsado el deterioro de las relaciones entre ambos países.

La cancillería también advirtió que estas tensiones generan incertidumbre en la región y dificultan cualquier posibilidad de avanzar hacia una normalización diplomática entre Cuba y Estados Unidos.
El Gobierno cubano hizo un llamado a la comunidad internacional para observar con cautela lo que considera una nueva muestra de presión política por parte de Washington.
Mientras tanto, las autoridades de la isla reiteraron que mantendrán la defensa de Raúl Castro y del sistema político cubano ante organismos y foros internacionales.
