La nueva adaptación cinematográfica de Cumbres borrascosas, dirigida por Emerald Fennell, llegó a los cines de Latinoamérica el 12 de febrero y reactivó el debate sobre los límites creativos del cine frente a los clásicos literarios.
La película se aleja del texto escrito por Emily Brontë en 1847 y propone una reinterpretación con cambios profundos en la trama, los personajes y el desenlace.
El filme elimina a Lockwood, narrador esencial de la novela, y suprime a Hindley Earnshaw. En su lugar, concentra rasgos de varios personajes en una figura paterna más violenta, lo que modifica el origen del conflicto entre Cathy y Heathcliff.
En la obra original, el pasado de Heathcliff es ambiguo y refuerza su exclusión social. En esta versión, el personaje es interpretado por Jacob Elordi, decisión que ha generado críticas por diluir ese componente clave del libro.

La familia Linton también sufre alteraciones. Edgar e Isabella dejan de ser hermanos y aparecen cuando los protagonistas ya son adultos, lo que transforma el desarrollo emocional de la historia.
La película concluye con la muerte de Cathy y omite la segunda parte del libro, centrada en la venganza y la siguiente generación. Además, elimina los elementos sobrenaturales y opta por una narrativa más realista.
En síntesis, la propuesta de Fennell no busca reproducir la novela, sino ofrecer una lectura contemporánea que ha dividido a críticos y lectores.
