El presidente Noboa declaró, este martes 16 de septiembre, estado de excepción por 60 días para detener las paralizaciones en las provincias de Carchi, Imbabura, Pichincha, Azuay, Bolívar, Cotopaxi, y Santo Domingo.
La medida se toma como prevención ante protestas por la eliminación del subsidio de diésel en Carchi, Imbabura, Pichincha, Azuay, Bolívar, Cotopaxi, y Santo Domingo.
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En el Decreto Ejecutivo 134 se indica que se busca detener la radicalización de las medidas tomadas en esas siete provincias.
«Esta declaratoria se circunscribe a las provincias señaladas por ser aquellas donde se concentran la mayoría de actos violentos, paralización del transporte y los cierres de vías», se reseña en el documento presidencial.
Noboa ordenó que se suspenda la libertad de reunión en esos territorios, es decir, que los ciudadanos no puedan aglomerarse en espacios públicos durante las 24 horas del día.
Asimismo, dispuso que en esas provincias las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional coordinen esfuerzos para mantener el orden, prevenir acontecimientos de violencia, proteger la vida e integridad física de la ciudadanía.
Este recurso fue convocado por el presidente a horas de que empiece en Cuenca la Marcha por el Agua, una iniciativa en rechazo al proyecto minero Loma Larga del que se prevé que participen universidades, grupos indígenas y funcionarios del Municipio de Cuenca y la Prefectura del Azuay,


