El día terminó hace rato pero cuesta dejar de poner un like, subir una historia o leer un mensaje más. Tras el último mensaje aparecen otros nuevos, el ciclo parece interminable. Y se van las horas porque surge la necesidad de revisar todo tipo de espacios virtuales: noticias, novedades, opiniones sobre temas que, de pronto, adquieren aparente importancia.
Esa actividad, llegada cierta hora, ya no se asocia a placer. Domina una sensación extraña: la necesidad de estar al tanto de todo o de participar en todo. De fondo aparece el malestar, la angustia de sentir que es imprescindible estar al tanto de todo: “¿Y si pasa algo y no me entero?”
Aclarando acrónimos
FOMO: Es como decir: «Me lo estoy perdiendo» / ROMO: Es como decir: «No me importa»

FOMO, acrónimo del inglés (Fear of missing out), es el miedo a quedarse afuera. ROMO (Relief of Missing Out) un término que expresa la sensación de alivio por perdernos algo.
«En los años 80, el comediante británico Benny Hill solía interpretar a una señora que miraba durante horas la televisión encendida sobre una señal estática. Por aquel entonces, la programación televisiva tenía horarios limitados y existía lo que se denominaba “señal de ajuste”. Esa señora, por temor a perderse una noticia, permanecía observando la pantalla vacía. A 2025, esa escena se ha convertido en realidad pero en el celular o en la computadora. La señal de ajuste se transformó en un torrente igualmente vacío de contenido significativo», Enrique De Rosa Alabaster, neurólogo y médico legista.

La implacable presión social
En jóvenes y adultos de este tiempo, parece que debemos estar en conocimiento de todo, movimientos económicos, oportunidades laborales, cambios políticos. El fondo emocional es el mismo, la convicción de que, si uno se desconecta un momento, el mundo seguirá sin esperar, lo que impulsa a acelerar en la interminable rueda del hámster, pero esta es una jaula virtual.
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Quizás el FOMO ha contribuido a que, conceptos de ayuno digital, o ayuno de dopamina, se hayan empezado a hacer conocidos de la mano de la difusión en redes sociales, paradójicamente.

Pasar del miedo al alivio, es decir del FOMO al ROMO
El cuerpo y la mente necesitan espacios de ausencia. Necesitan tiempo vacío, silencios, nada que no sea coherente con todos los ciclos biológicos. Desconectarse es meditar, escuchar música, leer ese libro al que ya le ganó el polvo. Pasear solo, pasear acompañado. Descansar del acoso de las redes sociales, por decisión propia, en eso consiste la desconexión.
Las respuestas a estos “ayunos digitales” son palpables: mejoras medibles en estado de ánimo, ansiedad, calidad de sueño respecto, incluso autoestima y autopercepción. Quizás sea por esto que varios artículos en medios internacionales vienen notando que se está produciendo un fenómeno inesperado a nivel mundial y es el apartamento de las redes.
La generación Z no es la única
Son los nacidos entre 1997 y 2012. Paradójicamente al tiempo que esa generación que creció con internet y las redes sociales, otras generaciones mayores empiezan a usarla aún con más intensidad que ellos. Este fenómeno social es la manifestación colectiva de algo que en la esfera personal es un replanteo profundo sobre el bienestar emocional.
EL AYUNO DIGITAL
El ayuno digital como tal, es la práctica y fortalecimiento del ROMO. Tu mente asocia estas acciones a entrar en energía calmada. Así como tu celular entra en modo avión, así también, tu mente.
Consejos clave para el ayuno de dopamina digital
- Empieza con 2 a 4 horas al día sin pantalla.
- No revises redes sociales por 8 horas, una vez por semana.
- Apaga las notificaciones que no sean vitales, deja únicamente las alertas de llamadas importantes, mensajes de emergencia y comunicación laboral estrictamente necesaria.
- Baja el brillo de la pantalla
- Quita tonos de alerta
- Rompe el automatismo de revisar el teléfono ( eso que haces por impulso vago)
- Haz “ventanas de conexión”: En vez de estar conectado todo el día, revisa mensajes solo 2 o 3 veces al día y pon un límite de 10 minutos. Mantén el control.
Observa qué sientes al estar sin pantalla
Identifica: Ansiedad al soltar el teléfono, impulso de revisar noticias, necesidad de estímulo inmediato. Todo eso es material útil para fortalecer tu «ROMO».
Factor de riesgo Vs. factor protector
En términos humanos, FOMO es vivir persiguiendo la vida de los otros; ROMO es empezar a habitar la propia vida.
Es salir de la sensación de estar corriendo detrás de algo y razonar en que, no es necesario saber todo, todo el tiempo, y que la mayoría de las cosas si algo nos perdemos, está bien.

