La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó al ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien ocupaba el cargo desde 2014. En su lugar, designó al general Gustavo González López, en medio de una reconfiguración del poder militar.
Rodríguez anunció la decisión a través de sus canales oficiales y agradeció a Padrino López por su “lealtad y servicio”. Además, indicó que el exministro asumirá nuevas funciones dentro del Gobierno, aunque sin precisar detalles.
Padrino López fue uno de los funcionarios más influyentes del chavismo y un pilar en el sostenimiento del aparato militar durante más de una década.
El nuevo titular, González López, cuenta con una amplia trayectoria en inteligencia. Ha ocupado cargos como director del servicio de inteligencia y jefe de contrainteligencia militar, consolidando su influencia dentro del aparato de seguridad.

Su nombramiento refuerza el control del Gobierno sobre las Fuerzas Armadas en un contexto de alta presión interna e internacional.
La destitución ocurre tras cambios profundos en el poder en Venezuela, luego de la captura del exmandatario Nicolás Maduro y el ascenso de Rodríguez como presidenta encargada.
Además, el movimiento forma parte de una serie de ajustes en el gabinete que buscan consolidar el control político y militar en medio de la crisis que atraviesa el país.
