Habitantes de un barrio de Cuenca le dieron la paliza de sus vidas a 3 peligrosos delincuentes.
Solo la llegada de la Policía impidió que los hampones perecieran, a manos de los indignados vecinos.
El delito
Ocurrió en el sector de El Salado, en Sinincay, una parroquia de la capital azuaya.

De acuerdo a los testimonios, los 3 antisociales acostumbraban a asaltar a los moradores de la zona, utilizando cuchillos y armas de fuego.
El último robo les salió caro, pues los perjudicados se llenaron de valor, los persiguieron y los capturaron.
De inmediato se formó una turba que, con piedras y palos, o simplemente con los puños, castigó con rudeza a los malandrines.
Era tal la indignación, que algunos vecinos ya alistaban gasolina para quemar a los sujetos, ya para entonces seriamente lastimados.,
La Policía apareció, y con muchas dificultades logró rescatar a los delincuentes, que iban a ser convertidos en piras.

