Los hampones cayeron en manos del populacho (Foto: rrss)
La paciencia se terminó.
Ciudadanos de todo el país han optado por capturar a los delincuentes que ronden sus sectores, y castigarlos con su propia mano.
En Cañar
El más reciente caso ocurrió en la parroquia San Miguel de Porotos, perteneciente al cantón Cañar.
Cuatro antisociales armados acostumbraban asaltar a los campesinos de la zona.
Pero esta vez sus víctimas estuvieron atentas, y lograron capturar a 3 de ellos. El cuarto pudo escapar.
Tras someterlos y amarrarlos, los furibundos afectados azotaron a los pillos con palos y ortigas, pese a las lágrimas y los pedidos de perdón.
La Policía intentó llevárselos, pero antes de entregarlos, los moradores de San Miguel les dieron un eficaz recordatorio de lo que les espera, si se les ocurre volver.

