Un equipo de arqueólogos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima ha descubierto una momia femenina de aproximadamente 800 años de antigüedad en un remoto valle de los Andes peruanos.
Este hallazgo es notable debido a la excepcional conservación de la piel tatuada, que presenta diseños faciales y en la muñeca nunca antes documentados en la región andina.

Los tatuajes incluyen tres líneas rectas en la mejilla derecha y un motivo en forma de «S» en la muñeca derecha.
Este descubrimiento proporciona nuevas perspectivas sobre las prácticas artísticas y funerarias de las civilizaciones preincaicas y plantea interrogantes sobre el simbolismo de estos motivos.



