La presunta detención de Álex Saab, empresario señalado por Estados Unidos como pieza clave del entramado financiero del chavismo, provocó una crisis política de alcance internacional. El operativo se habría ejecutado en Caracas durante la madrugada del 4 de febrero de 2026.
De acuerdo con fuentes policiales estadounidenses, el arresto se realizó con cooperación de autoridades venezolanas, lo que marcaría un giro relevante en la relación entre ambos países. Incluso se menciona una posible participación del FBI en tareas de coordinación.
Hasta ahora, Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, no se ha pronunciado públicamente sobre el caso. Analistas consideran que el silencio podría responder a una estrategia política para evitar mayores tensiones internas.

El círculo cercano a Saab desmintió la información y aseguró que el empresario permanece en libertad. Sus abogados afirman que no existe ninguna orden de extradición activa y califican las versiones como falsas.
La posible extradición de Saab reabre un capítulo sensible en la relación entre Caracas y Washington, luego de su liberación en un intercambio de prisioneros en 2023. El caso podría influir en futuras negociaciones diplomáticas.
