En menos de treinta minutos, dos aeronaves que operaban desde el portaaviones estadounidense USS Nimitz se estrellaron en el Mar de China Meridional, generando preocupación dentro de la Armada de Estados Unidos.
El primer incidente involucró un helicóptero militar, mientras que el segundo afectó a un caza de combate. A pesar de la gravedad de los hechos, las autoridades confirmaron que los cinco tripulantes fueron rescatados con vida y se encuentran fuera de peligro.

La Marina estadounidense inició una investigación para determinar las causas de los accidentes. Mientras tanto, el presidente Donald Trump sugirió que el problema podría estar relacionado con “combustible en mal estado”, aunque enfatizó que aún no hay conclusiones oficiales.
“Lo importante es que todos nuestros hombres y mujeres están a salvo”, declaró un portavoz de la Armada, destacando la rápida respuesta de los equipos de rescate.
El USS Nimitz, uno de los portaaviones más importantes de la flota norteamericana, realizaba operaciones rutinarias en una de las zonas más tensas del Pacífico cuando ocurrieron los incidentes.
Las autoridades navales señalaron que continuarán revisando los protocolos de seguridad y mantenimiento para prevenir futuros accidentes

