Es una iniciativa destinada a la conservación de los océanos que se extiende más de 500.000 kilómetros cuadrados.
Cinco países firmaron este martes un memorándum de entendimiento en apoyo al Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR). Estos son Ecuador, Estados Unidos, Colombia, Costa Rica y Panamá.
En la firma participaron el subsecretario para Crecimiento Económico, Energía y Medioambiente, José Fernández; la subcomandante civil y asesora en Política Exterior del Comando Sur de Estados Unidos, Jean Manes; la subsecretaria de Estado adjunta para Programas del Hemisferio Occidental en la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, Heidi Fulton; la embajadora de EE. UU. en Costa Rica, Cynthia Telles; la vicepresidenta y ministra de Relaciones Exteriores, Marta Lucía Ramírez, y el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Correa (Colombia).
Así también, el ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco; el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Juan Carlos Holguín, y el ministro del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, Gustavo Manrique Miranda. Y por Panamá, la ministra de Relaciones Exteriores, Erika Mouynes.
El CMAR es una iniciativa regional destinada a la conservación de los océanos que se extiende más de 500.000 kilómetros cuadrados y alcanza a una de las áreas más productivas y con mayor diversidad biológica del océano.
Contiene a las islas Cocos, Coiba, Galápagos, Gorgona y Malpelo y alberga hábitats únicos y vulnerables y sostiene una flora y fauna de gran diversidad.
A través del memorándum de entendimiento, Estados Unidos y los países del CMAR trabajarán para fortalecer la gestión marina, la seguridad marítima, el financiamiento de la conservación marina, contribuir al objetivo de conservar o proteger efectivamente al menos el 30 % del océano global para el 2030 y preservar las rutas migratorias para tortugas marinas, ballenas, tiburones y rayas.
Estos países prevén colaborar en dar respuesta a los desafíos que amenazan al CMAR como la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, y de proteger la biodiversidad marina y otros recursos oceánicos frente a los impactos del cambio climático.
“La región tiene amplio reconocimiento como una de las áreas más importantes para la protección, conservación y gestión de la biodiversidad en el océano Pacífico Oriental Tropical”, dice el comunicado del Departamento de Estado de EE. UU.
Fuente: El Universo

