Ecuador mantendrá su defensa ante la Comunidad Andina (CAN) por la tasa de seguridad que aplicó a las importaciones colombianas. Aunque la medida dejó de regir el 1 de junio de 2026, el Gobierno seguirá respaldando los recursos de reconsideración y nulidad presentados ante el organismo regional.
El ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo, explicó que Ecuador sostiene que la tasa respondió a necesidades de seguridad en la frontera norte. Inicialmente el recargo fue del 30 %, luego aumentó al 50 % y finalmente alcanzó el 100 %. El Gobierno utilizó esos recursos para fortalecer los controles fronterizos.
El presidente Daniel Noboa anunció el retiro de la medida el 29 de mayo. La decisión surgió tras un acuerdo de cooperación en comercio, energía y seguridad con el candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella. Un día después, el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) oficializó la eliminación de la tasa.
Jaramillo señaló que De la Espriella mostró interés en fortalecer la cooperación bilateral y respaldó la visión ecuatoriana sobre seguridad. Según el ministro, estas señales influyeron en la decisión del Gobierno de retirar el gravamen.
Ahora Ecuador espera una respuesta de Colombia. El Gobierno aspira a que el vecino país elimine los aranceles impuestos a productos ecuatorianos y levante las restricciones al ingreso terrestre de mercancías como arroz y plátano.
El ministro recordó que Colombia había anunciado que revisaría sus medidas cuando Ecuador retirara la tasa de seguridad. Por ello, las autoridades ecuatorianas permanecen a la espera de una decisión oficial que permita normalizar el comercio bilateral y fortalecer la relación económica entre ambos países.

