Estados Unidos dio un paso clave en la organización del Mundial de Fútbol al activar el sistema FIFA Pass, una herramienta diseñada para agilizar el trámite de visados de los aficionados que planean asistir al torneo. La medida busca evitar retrasos y cuellos de botella migratorios ante el alto flujo de visitantes internacionales previsto.
Como parte del plan, Washington anunció el despliegue de más de 500 funcionarios consulares adicionales, que reforzarán embajadas y consulados en distintas regiones del mundo. El objetivo es acelerar el procesamiento de solicitudes de visas, especialmente las de turismo vinculadas al evento deportivo.
El FIFA Pass permitirá verificar de manera más rápida la información de los asistentes, coordinar datos con los sistemas migratorios y priorizar casos relacionados con el Mundial. Las autoridades aclararon que el sistema no elimina los requisitos de visa, pero sí optimiza tiempos y reduce la carga administrativa.

Funcionarios estadounidenses señalaron que el Mundial representa un desafío logístico sin precedentes, y que facilitar el ingreso ordenado de los aficionados es clave para el éxito del evento. La iniciativa también busca reforzar la imagen de EE. UU. como país anfitrión, garantizando seguridad sin frenar la llegada de visitantes.
Para millones de hinchas, la activación del FIFA Pass supone una señal de alivio, en un contexto donde los tiempos de espera para visas han sido una preocupación constante.
