PortadaHomeRadioCentro

Ecuador: mayo 24, 2024

Ecuador Continental:

Ecuador Insular:

Ecuador, mayo 24, 2024
Ecuador Continental: 18:07
Ecuador Insular: 18:07
BANNER-SEGURIDAD-970x250

EE.UU es el tercer país del mundo que declara la carne cultivada segura para el consumo humano

Picture of Por: Radio Centro 101.3 FM

Por: Radio Centro 101.3 FM

Ultima actualización: 2022-11-19 15:42:57

La Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha dado el primer paso para que Estados Unidos se convierta en el tercer país del mundo -después de Israel y Singapur- en permitir que sus ciudadanos puedan ‘disfrutar’ de productos elaborados a partir de carne cultivada en un laboratorio partiendo de células de origen animal. En una declaración hecha pública el pasado miércoles, la FDA estableció que después de evaluar “la información presentada por Upside Foods”,  considera que los alimentos elaborados con células de pollo cultivadas de esta compañía estadounidense son seguros para el consumo humano.

Esto no quiere decir que la carne de pollo de laboratorio de Upside Foods se vaya a encontrar mañana mismo en todos los supermercados de Estados Unidos, ni que desde hoy cualquier otra empresa que pretenda hacer productos con carne cultivada puede venderlos sin más. Las cosas no van a se ni tan fáciles ni tan rápidas.

Aunque la FDA afirmó que que mantiene “conversaciones con varias empresas” para hacer lo mismo, entre ellas compañías que quieren cultivar mariscos a partir de células de animales marinos, lo cierto es que -según la legislación estadounidense- cada producto debe ser aprobado individualmente. Incluso Upside Foods deberá recabar la autorización de la FDA para cada nuevo producto que quiera comercializar.

Además, la propia compañía que acaba de conseguir el visto bueno de la administración estadounidense aún le falta un buen trecho por recorrer antes de llegar a las mesas de los consumidores de todo el país. La instalaciones en las que se fabrica el pollo deben cumplir con los requisitos del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA)  y de la FDA. Además, dichas instalaciones deben ser inspeccionadas por el Servicio de Inspección e Inocuidad de los Alimentos del USDA y el producto en sí requiere una marca de inspección de este mismo organismo.

Un proceso ultrarregulado

El reglamento de la tecnología de cultivo celular estadounidense se realiza en colaboración y en estrecha asociación entre la FDA y el Servicio de Inspección e Inocuidad de los Alimentos del USDA para alimentos elaborados a partir de células de ganado o aves de corral cultivadas. Ambas agencias acordaron que la FDA supervisa la recolección de células, los bancos de células y el crecimiento y diferenciación de las mismas. El enfoque de la FDA para regular los productos derivados de células animales cultivadas implica un proceso exhaustivo de consulta previa a la comercialización. Si bien esto no se considera un proceso de aprobación, concluye cuando se resuelven todas las preguntas pertinentes para la consulta. Por su parte, el supervisa el procesamiento posterior a la recolección y el etiquetado de productos alimenticios de consumo humano derivados de células animales, para garantizar que estos productos estén etiquetados con precisión.

También está por ver cómo los consumidores reciben este nuevo producto, porque, por ejemplo, las empresas que elaboran imitaciones de carne partiendo de proteína vegetal han tenido mucha más atención -e inversiones- que éxito comercial y ni mucho menos han revolucionado, aún, el sector como prometían que harían.

Tampoco es casual que los primeros ejemplos comerciales de carne cultivada hayan sido con carne de pollo. La carne cultivada no tiene grasas ni tejido conectivo, sin sangre, que es lo que da color y sabor a la carne y por tanto obliga a añadir colorantes y otros aditivos. En la carne de pollo, de un color más pálido, este problema se reduce significativamente.

Pasos para cultivar carne

Los fabricantes comienzan con una muestra de células del tejido de un animal, un proceso que no requiere daño o muerte del animal. Algunas células de la muestra se seleccionan, analizan y cultivan para formar un “banco” de células que se almacenan para su uso posterior.

Se extrae una pequeña cantidad de células del banco de células y se coloca en un entorno estrictamente controlado y monitoreado que favorece el crecimiento y la multiplicación celular mediante el suministro de nutrientes apropiados y otros factores.

Después de que las células se han multiplicado se agregan sustancias adicionales (por ejemplo, factores de crecimiento de proteínas o nutrientes adicionales) al ambiente controlado para permitir que las células se diferencien en varios tipos y asuman las  características de células musculares, grasas o de tejido conjuntivo.

Una vez que las células se han diferenciado en el tipo deseado, el material celular se puede recolectar del entorno controlado y preparar utilizando métodos convencionales de procesamiento y envasado de alimentos.

Los argumentos a favor de este tipo de carne son que no es ético que para alimentarnos millones de animales tengan que sufrir y morir. Por contra, se aduce que no hace falta sacrificar a ningún animal para cultivar carne. Esto es una verdad a medias, ya que depende del tipo de factores de crecimiento celular que se usen. En el caso del pollo, se pueden conseguir de una pluma.

Pero en la producción de carne de bovino a veces se usan factores de origen vegetal y en otras suero bovino que, además de ser muy caro, para su obtención sí que hay que matar algún animal. Cuáles son estos nutrientes, en qué proporción hay que administrarlos y cómo y de qué planta se obtienen suele ser el gran secreto y objeto de la patente, que constituye el auténtico negocio de todos los productos alternativos a la carne.

Por otro lado, también se defiende que la producción de proteína animal por medios convencionales tiene un gran impacto sobre el medio ambiente –se la hace responsable de un alto porcentaje de las emisiones– y también se duda de que el sistema actual de producción de animales de granja pueda alimentar de forma sostenible a una población mundial que se espera que llegue a los 10.400 millones en 2100.

La sala de cultivo con los biorreactores que usa Upside Foods para la producción de su carne cultivada

La sala de cultivo con los biorreactores que usa Upside Foods para la producción de su carne cultivada

Upside Foods

Los que defienden esta solución alimenticia afirman que las vacas son muy ineficientes como productoras de carne por la cantidad de recursos que consumen para producir un kilo de carne. Pero también hay estudios que dicen que la energía y el consumo de combustibles fósiles de la producción a gran escala de carne cultivada es peor medioambientalmente que la producción tradicional.

En el mundo hay unas 150 empresas que se dedican a la producción de lo que se conoce como clean meat (carne limpia) El proceso básico hace tiempo que se usa para, por ejemplo, producir goma xantana (un aditivo) en biorreactores. El farmacólogo holandés Mark Post fue el primero en crear una hamburguesa a partir de células, en agosto del 2013. Post obtuvo, mediante una biopsia, células animales y las hizo crecer en un biorreactor hasta obtener carne para hacer una hamburguesa. El invento para producir una única unidad costó 250.000 dólares.

Fuente: La Vanguardia

Compartir este articulo

Facebook
Twitter
Scroll al inicio