El Ejército de Estados Unidos inició este 19 de diciembre un ataque a gran escala contra posiciones del Estado Islámico (EI) en Siria. La ofensiva responde a la emboscada ocurrida el 13 de diciembre, en la que murieron dos soldados estadounidenses y un intérprete en la provincia de Homs.
La operación cumple la promesa del presidente Donald Trump de responder al atentado contra tropas estadounidenses en territorio sirio.
El Comando Central de Estados Unidos informó que las fuerzas estadounidenses atacan infraestructura y depósitos de armas del Estado Islámico en distintos puntos de Siria.
Según el comunicado oficial, la ofensiva busca debilitar las capacidades operativas del grupo extremista tras el ataque contra fuerzas estadounidenses y aliadas.
Poco después del anuncio, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó la ofensiva a través de redes sociales. Además, informó que la campaña fue denominada Operación Ataque Ojo de Halcón.
“Esto no es el comienzo de una guerra, es una declaración de venganza”, señaló el funcionario en su mensaje.

Hegseth reiteró que Estados Unidos actuará contra cualquier grupo que ataque a sus ciudadanos o soldados. “Si atacan a estadounidenses en cualquier parte del mundo, Estados Unidos los perseguirá, los encontrará y los eliminará”, afirmó.
De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por The New York Times, decenas de presuntos emplazamientos del EI fueron atacados en el centro de Siria. La ofensiva incluye cazas de combate, helicópteros de ataque y artillería, y se prevé que los bombardeos se extiendan por varias horas.
Los tres fallecidos son los primeros estadounidenses muertos en Siria desde la caída del régimen de Bashar al Assad, ocurrida el año pasado.
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