El Ejército ecuatoriano destruyó, el 4 de noviembre, un campamento de minería ilegal ubicado en una localidad fronteriza con Perú, en la provincia de Zamora Chinchipe. Allí se encontró armas que, presumen, son del grupo criminal peruano Los Trujillanos.
INVITAMOS A LEER: Noboa afirma en foro internacional que Ecuador prevé destruir 500 toneladas de droga en 2025
El hallazgo se produjo durante una operación en el sector de Congüime Alto, donde los militares también encontraron más de 1 700 municiones de diferentes calibres, cinco granadas, 19 tacos de dinamita, cinco radios de comunicación, uniformes y cascos similares a los que usan los soldados.
Las armas son cuatro fusiles tipo AK, que, según informó la institución, serían del grupo delictivo que opera del lado peruano de la frontera, «el mismo que estaría vinculado a actividades de extorsión en zonas mineras».
Las operaciones militares contra la minería ilegal se han intensificado en los últimos meses en Ecuador, especialmente después de que 11 soldados fueran asesinados el 9 de mayo en una emboscada, mientras realizaban un operativo en la Amazonía, un ataque atribuido a los Comandos de la Frontera, grupo disidente de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Los soldados incrementaron sus intervenciones en la localidad de Buenos Aires, provincia de Imbabura, considerado uno de los principales enclaves de minería ilegal que había sido intervenido en múltiples ocasiones y que no había podido ser controlado por las fuerzas de seguridad.
Allí, las autoridades han asegurado que operaba la organización criminal Los Lobos, la más grande del país.

