Un estudio reciente con más de 7.000 mujeres encontró una asociación entre el embarazo, la lactancia y una mejor función cognitiva en la vejez. Los investigadores observaron que quienes habían tenido estas experiencias mostraban mejores resultados en pruebas de memoria y otras capacidades mentales en comparación con quienes no habían pasado por esos procesos.
Los científicos señalan que los cambios hormonales durante el embarazo y la lactancia podrían tener efectos protectores sobre el cerebro a largo plazo. Hormonas como los estrógenos y la oxitocina participan en procesos relacionados con la plasticidad cerebral, el estado de ánimo y la memoria, lo que podría explicar parte de esta relación.
Además, el estudio sugiere que el tiempo de lactancia también tendría un papel importante. Las mujeres que amamantaron por periodos más prolongados mostraron mejores indicadores de función cognitiva en la tercera edad, lo que refuerza la hipótesis de un posible efecto acumulativo.
Aun así, los especialistas aclaran que se trata de una asociación y no de una relación directa de causa y efecto. Factores como el estilo de vida, la educación, la salud general y el entorno social también influyen en la salud cerebral con el paso de los años.
El hallazgo abre nuevas líneas de investigación sobre cómo las experiencias reproductivas podrían influir en el envejecimiento cognitivo y contribuir a la prevención del deterioro mental en la vejez.
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