En Brasil se desató una crisis sanitaria y de confianza tras una oleada de intoxicaciones con bebidas adulteradas. El Gobierno recomendó no consumir alcohol y, como efecto inmediato, el consumo en bares cayó hasta un 50 %.
¿Qué está pasando?
- Las autoridades confirmaron 225 casos sospechosos de intoxicación por consumo de alcohol adulterado. (infobae)
- Hasta ahora, hay dos muertes confirmadas y 13 casos que se encuentran bajo investigación. (infobae)
- El foco del brote es el estado de São Paulo, donde se concentran la mayoría de los casos. (infobae)
- El ministerio de Salud brasileño pidió especialmente evitar bebidas destiladas e incoloras de origen desconocido. (infobae)
¿Por qué ocurrió esto?
La crisis gira en torno al metanol, un tipo de alcohol tóxico que no debe estar presente en bebidas para consumo humano. (infobae)
Se sospecha que algunas destilerías ilegales o redes criminales estarían adulterando licores comerciales — rellenando botellas de marcas conocidas con bebidas con metanol — porque es barato y peligroso. (infobae)

Desde la suspensión del sistema de control de bebidas llamado Sicobe (en 2016) hasta ahora, ha crecido la venta de bebidas sin trazabilidad. (infobae)

Qué debemos tener en cuenta
- No consumir bebidas desconocidas: sobre todo destilados caseros o sin sello confiable.
- Verificar etiquetas, lotes y sellos de seguridad en botellas comerciales.
- Si aparecen síntomas como náuseas intensas, dolor abdominal, visión borrosa o confusión, buscar atención médica de inmediato (el metanol puede dañar el sistema nervioso).
- Exigir acciones más fuertes al gobierno: vigilancia, sanciones, retorno del control sanitario riguroso.
