PortadaHomeRadioCentro

Ecuador: junio 25, 2026

Ecuador Continental:

Ecuador Insular:

Ecuador, junio 25, 2026
Ecuador Continental: 02:38
Ecuador Insular: 02:38

Ecuador, junio 25, 2026

El hábito de utilizar hisopos puede terminar en lesión

Imagen de Por: Milena Palacios

Por: Milena Palacios

Ultima actualización: 2026-02-12 09:48:00

Imagen: IA
Imagen: IA

“Solo es para limpiar un poco”. Esa frase se repite a diario frente al espejo. Sin embargo, lo que parece una rutina de higiene inofensiva puede convertirse en un riesgo para la salud auditiva.

Otorrinolaringólogos advierten que introducir hisopos, clips, llaves o cualquier objeto en el oído no solo es innecesario, sino potencialmente dañino. El conducto auditivo tiene un sistema natural de limpieza: el cerumen.

El cerumen no es suciedad

Lejos de ser un desecho, el cerumen cumple funciones esenciales. Actúa como barrera protectora contra polvo, bacterias e insectos, y ayuda a mantener el canal auditivo lubricado.

El oído está diseñado para expulsar el exceso de cera de forma natural, gracias al movimiento de la mandíbula al hablar o masticar. Cuando se introduce un hisopo, en lugar de retirar el cerumen, muchas veces se empuja hacia el interior, formando tapones.

Imagen: Infobae
Imagen: Infobae
Riesgos de las prácticas caseras

Los especialistas señalan posibles consecuencias:

  • Impactación de cerumen.
  • Irritación o microlesiones en la piel del conducto.
  • Infecciones.
  • Perforación del tímpano en casos extremos.

El dolor, la sensación de oído tapado, zumbidos o disminución de la audición pueden ser señales de que la limpieza fue contraproducente.

¿Cómo cuidar los oídos correctamente?

La recomendación médica es simple: limpiar solo la parte externa del oído con una toalla o paño húmedo. Si hay acumulación excesiva de cerumen o molestias persistentes, lo adecuado es acudir a un profesional de salud.

Los especialistas pueden retirar el tapón con técnicas seguras, como irrigación controlada o instrumentos específicos bajo visión directa.


La salud auditiva suele pasar desapercibida hasta que aparece un problema. Pero mantener hábitos adecuados puede evitar complicaciones innecesarias.

El oído no necesita objetos invasivos para estar limpio. En muchos casos, la mejor intervención es respetar su mecanismo natural de defensa.


Te puede interesar:

Compartir este articulo

Facebook
Twitter
Scroll al inicio