Elegir huevos para el desayuno es casi un clásico en muchas mesas. Pero: ¿es bueno para el corazón? La respuesta es: sí, con moderación, buenas técnicas de preparación y acompañamientos adecuados.
Beneficios del huevo para empezar el día
- El huevo aporta proteínas completas de alta calidad, con todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo no produce por sí mismo.
- También contiene vitaminas y minerales valiosos: vitamina B12, vitamina D, calcio, zinc, fósforo, y grasas saludables.
- Es bajo en carbohidratos, lo que lo hace aliado si quieres controlar picos de azúcar o prolongar la sensación de saciedad.
- Algunos estudios muestran que el colesterol contenido en huevos no afecta el colesterol sanguíneo de la forma en que afectaban los alimentos con muchas grasas saturadas o trans. (Mayo Clinic)
- En personas sanas, consumir hasta 7 huevos por semana no estaría asociado a un aumento significativo del riesgo cardíaco. (Mayo Clinic)
Riesgos y precauciones
- Si tienes colesterol alto, enfermedad cardiovascular, diabetes, u otros factores de riesgo, podrías responder de forma más sensible al consumo de colesterol dietético. (Mayo Clinic)
- La forma de preparación importa: huevos fritos con mucha grasa, mantequilla o combinados con embutidos altos en grasa saturada pueden anular sus beneficios. (infobae)
- Evita acompañamientos excesivamente grasos o altos en sodio ( tocino, salchichas, quesos grasos ) que empeoran el perfil nutricional. (infobae)
Las mejores formas de prepararlo

- Cocido (duro o pasado por agua)
- Revuelto con vegetales (sin exceso de grasa)
- Al horno con verduras
- Omelettes ligeros con ingredientes bajos en grasa
- Evita métodos con frituras intensas, mantequilla en exceso o acompañamientos con grasa saturada. (infobae)
¿Cuál es la cantidad ideal?
- En personas sanas, los expertos de Mayo Clinic indican que el consumo de un huevo al día o hasta siete huevos a la semana es seguro para la salud cardíaca. (Mayo Clinic)
- Con moderación: si el resto de tu dieta ya tiene colesterol o grasas saturadas, podrías limitar a menos.
- Si tienes enfermedad cardiovascular o factores de riesgo, lo mejor es conversar con tu médico o nutricionista sobre cuál será tu tope personal.
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