El mantenimiento es fundamental en el Metro (Foto: Metro de Quito)
Más de 20 técnicos ejecutan trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo, en la red de 13 pozos de bombeo del Metro de Quito.
El objetivo es prevenir posibles daños, provocados por la estación invernal.
Los pozos
Los pozos conforman una infraestructura silenciosa, que protege al sistema frente a lluvias, filtraciones y acumulación de agua subterránea, a lo largo de los 22 kilómetros de túnel.
Como parte de estas labores, 4 veces al año se retiran más de 5 toneladas de sedimentos, lo que garantiza la capacidad de evacuación del sistema.
Además, se realizan trabajos de revisión y calibración de bombas, válvulas y equipos electromecánicos.
Con lluvias moderadas, esta red evacua hasta 325.000 litros por hora (162 tanqueros). En precipitaciones intensas, la capacidad alcanza los 520.000 litros por hora, equivalentes a 260 tanqueros descargando bajo tierra.
En un sistema subterráneo, el agua no puede evacuarse por gravedad. Por eso los pozos operan automáticamente con sensores que activan las bombas ante cualquier acumulación.
El pozo más profundo del sistema alcanza los 36 metros y dispone de tres bombas de alta capacidad, que evacúan el agua hacia el sistema de alcantarillado. Para ejecutar su mantenimiento fue necesaria la instalación de una estructura equivalente a 16 pisos de andamios.

