En las comunidades achuar de Taisha hay un brote de tosferina imposible de atacar y erradicar sin la atención médica correspondiente. Esta emergencia expone una realidad más profunda, puestos de salud sin medicinas, sin agua y sin luz en plena frontera amazónica.
Taisha es una localidad de Morona Santiago, que tiene 189 comunidades, existen 21 centros operativos; cuatro de ellos están en el cordón fronterizo entre Ecuador y Perú.
A orillas del río Chankuap funciona el puesto de salud Tsunkintsa, el último antes de territorio peruano. Este centro atiende a un promedio de 1 100 personas de siete comunidades y está conformado por un médico, un enfermero y un odontólogo que cursan su año rural.
Sin embargo, según los pobladores, desde hace casi tres semanas no han podido distribuir paracetamol pediátrico ni ibuprofeno para niños, debido a la distancia entre los sectores.
Infraestructura deteriorada y medicamentos insuficientes
Un reportaje de Televistazo constató que en el puesto de salud solo hay ocho dosis de antídoto para veneno de serpiente, insuficientes para salvar a una persona que necesita al menos doce. Además, solo cuentan con un suero antialacránico.

La infraestructura refleja el deterioro, no hay luz eléctrica ni agua potable, y los paneles solares del techo solo permiten refrigerar parte de los medicamentos. En la residencia médica, las tablas están podridas y las ventanas de malla presentan huecos que se cubren con batas.
Algunas comunidades solo son accesibles por río, otras después de hasta cuatro horas de caminata y dos más únicamente por vía aérea. A estas últimas, este año no ha llegado ni medicinas ni personal de salud.
Taisha demanda atención del Estado.

