Los pollos eran almacenados sin respetar la higiene (Foto: Agencia Metropolitana de Control de Quito).
Un operativo de la Agencia Metropolitana de Control de Quito (AMC), detectó graves irregularidades en 2 establecimientos, dedicados al faenamiento de aves de corral.
Los propietarios, después de sacrificar a las aves, les inyectaban gran cantidad de agua, para que pesaran más y así obtener mayores ganancias.
Denuncias e intervenciones
Tras un trabajo de investigación, los inspectores detectaron los locales donde se cometían los ilícitos.

En coordinación con la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad), irrumpieron en los mataderos, donde hallaron cuantiosos pollos colocados directamente sobre el suelo, junto a escobas y basura.
Además, había utensilios como ollas, cuchillos y balanzas con partes oxidadas, así como cocinas con superficies de madera, que facilitan la proliferación de bacterias y la contaminación cruzada.
Se presume que cada gallina y pollo era vendido a entre 4 y 5 dólares, a carnicerías y locales de comida en siete sectores de Pichincha.
En total fueron decomisados 375 pollos y gallinas, que serán destruidos por no ser aptos para el consumo humano.
Los locales fueron clausurados, y sus dueños recibirían multas de entre 9 a 15 salarios básicos, es decir, entre 4.230 y 7.050 dólares.

