Masticar chicle puede aliviar el estrés y mejorar la salud bucal, pero su consumo excesivo conlleva riesgos para la salud.
Según expertos, masticar chicle sin azúcar estimula la producción de saliva, lo que ayuda a neutralizar los ácidos en la boca y puede prevenir las caries. Además, puede mejorar la concentración y reducir la ansiedad.
Sin embargo, masticar chicle durante períodos prolongados puede causar problemas en la mandíbula, como disfunción de la articulación temporomandibular, y desgaste dental . También puede provocar molestias digestivas debido a la ingestión de aire y al contenido de edulcorantes como el sorbitol, que en exceso puede tener efectos laxantes.
Además, estudios recientes han encontrado que masticar chicle puede liberar microplásticos en la saliva, aunque aún no se conoce el impacto de esto en la salud humana .
Recomendaciones:
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Limitar el tiempo de masticación a no más de 15-20 minutos.
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Optar por chicles sin azúcar, preferiblemente con xilitol.
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Evitar el consumo excesivo si se tienen problemas digestivos o en la mandíbula.
En resumen, masticar chicle con moderación puede ser beneficioso, pero es importante no excederse para evitar posibles efectos adversos.


