Ya son 36 los militares heridos en todo el país, a consecuencia de las agresiones de manifestantes indígenas.
Así lo reveló el ministro del Interior, John Reimberg, en diálogo con una cadena televisiva.
No a la violencia
Reimberg lamentó el nivel de violencia de ciertos sectores, y advirtió que los ataques serán investigados, a fin de sancionar a los responsables.

Uno de los soldados heridos, dijo, podría perder sus piernas.
El ministro exhortó a la Conaie a bajar el nivel de violencia, a fin de que estos enfrentamientos no se repitan.
No estamos “tirando gases a lo loco”, apuntó el funcionario.
Reimberg denunció que los militares sufren ataques de piedras, palos y bombas molotov, que buscan incendiar vehículos y hasta derribar helicópteros.

