El conflicto en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ha ido en aumento y ha impactado las estructuras del deporte y del Mundial de fútbol, con dos naciones clasificadas entre los involucrados, a casi tres meses de que este inicie.
Con anterioridad, la FIFA ha sancionado a federaciones por actos similares y el país norteamericano será el anfitrión del certamen, sin embargo, el ente rector del balompié solo ha mencionado que evalúa la situación.
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El sábado 28 de febrero del 2026, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo el ataque denominado ‘Furia Épica’ sobre Irán. Este devino en la caída y fallecimiento del Ayatola Alí Jameneí, así como en una escalada de violencia en la región y en la suspensión de eventos deportivos en el país iraní y Catar. A su vez, la Confederación de Asia también reprogramó los partidos de competencias continentales.

A raíz de los hechos en Oriente Medio, Mattias Grafstrom -secretario general de la FIFA- se pronunció el mismo día del ataque en la asamblea general anual de la International Football Association Board (IFAB).
El directivo señaló que la intención principal es que todos los equipos que se clasificaron al certamen participen de manera segura. A su vez, señaló que la FIFA permanecerá en permanente comunicación con los gobiernos de cada país anfitrión: Estados Unidos, México y Canadá.
Pese a la reacción de la FIFA de evaluar la situación, esta no ha expuesto si habrán sanciones para los involucrados o qué pasará con el Mundial con respecto a Estados Unidos. Dentro de sus normativas, tales actos no se contemplan de manera específica como causal para suspensiones, vetos o modificaciones del torneo.
