La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, conocida como la FDA, decidió revisar nuevamente la vacuna antigripal basada en tecnología de ARN mensajero desarrollada por Moderna, luego de un rechazo inicial que había generado incertidumbre en el sector sanitario.
El cambio de postura implica que la agencia aceptará analizar con mayor profundidad los datos provenientes de los ensayos clínicos del inmunizante. Según la información presentada por la compañía, los estudios muestran una respuesta inmune sólida y un perfil de seguridad comparable al de las vacunas tradicionales contra la influenza.
La tecnología de ARN mensajero ya demostró su eficacia durante la pandemia de COVID 19. Su principal ventaja radica en la rapidez con la que puede adaptarse a nuevas variantes virales, algo especialmente relevante en el caso de la gripe, cuya composición cambia cada temporada.
Expertos en salud pública consideran que una vacuna antigripal basada en ARNm podría ofrecer una protección más precisa frente a las cepas circulantes y mejorar la respuesta en grupos vulnerables. En particular, los adultos mayores podrían beneficiarse si se confirma una mayor eficacia, ya que este grupo presenta mayor riesgo de complicaciones graves asociadas a la influenza.
El proceso de revisión de la FDA incluye el análisis detallado de datos de eficacia, seguridad y calidad de fabricación. Solo tras esa evaluación técnica la agencia decidirá si concede la aprobación para su uso en Estados Unidos.
Mientras tanto, el debate científico continúa centrado en cómo optimizar las herramientas de prevención frente a virus respiratorios estacionales. De ser autorizada, la vacuna de Moderna representaría un nuevo paso en la evolución de la tecnología ARNm aplicada a enfermedades más allá del COVID 19.
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