Los habitantes de San Antonio de Ibarra y Natabuela, en la provincia de Imbabura, se cansaron de las pérdidas causadas por el paro indígena, y desalojaron a los manifestantes a la fuerza.
Los vecinos, con sus propias manos, retiraron los escombros colocados en las principales vías de la región.
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Basta de paro
Tal como se recoge en redes sociales, los moradores de la zona se hartaron de los abusos de la Conaie y otros supuestos grupos sociales, y de los ataques que sufren los vehículos cuando intentan circular.

Sin más armas que sus propias manos, acudieron en gran número a las afueras de San Antonio y Natabuela, y quitaron a la fuerza los troncos y rocas que habían colocado los revoltosos.
Esta vez las amenazas de los indígenas no surtieron efecto, pues con sus propios carros se abrieron paso, y advirtieron que lo harán nuevamente las veces que sean necesarias.
Adicionalmente, unidades militares permanecen en la zona para evitar nuevos desmanes de la Conaie.
Según los sectores productivos de Imbabura, las pérdidas ascenderían a 42 millones de dólares, por los 14 días de bloqueos de vías.

