Una escalofriante masacre sacudió la tranquilidad del sitio La Pimienta, en la vía Pedernales – El Carmen. En la mañana del lunes 1 de diciembre de 2025, autoridades descubrieron al menos seis cuerpos con signos de tortura e incineración dispersos junto a un vehículo totalmente calcinado. Esta escena expone la brutalidad sin límites del crimen organizado en la provincia de Manabí.
El hallazgo se produjo en un camino rural de tercer orden. Primero, moradores de la zona alertaron a la Policía Nacional sobre una densa humareda y un fuerte olor a quemado. Luego, las autoridades llegaron y encontraron una escena que calificaron como dantesca: seis cadáveres parcialmente carbonizados.
Así, la Policía confirmó que varios de ellos tenían ataduras y lesiones evidentes, lo cual sugiere actos de tortura previos a la incineración. El automóvil, reducido a chatarra, se encontraba junto a los cuerpos.
Personal de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida (Dinased) acordonaron un amplio perímetro. De hecho, el levantamiento de indicios se realizó en condiciones extremas debido al estado irreconocible de los restos.
Un oficial de policía en la escena declaró: “La brutalidad del suceso obliga a la máxima reserva. El modus operandi indica una planificación y un nivel de violencia extrema por parte de los perpetradores”.
Hasta el cierre de esta edición, nadie ha identificado a ninguna de las seis víctimas.
El proceso de ley exige que los cuerpos sean trasladados de inmediato al Centro Forense de Santo Domingo de los Tsáchilas. Allí se practicará la necropsia y se realizará el crucial cotejo genético (pruebas de ADN) para restituir sus identidades.
Además, la Dinased coordina la investigación con la Fiscalía. Buscan analizar rutas de acceso y revisar grabaciones de cámaras de seguridad que pudieran haber captado el movimiento de los criminales en esta zona rural.

